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Isabel Aler, socióloga: El trabajo es un obstáculo para la maternidad, no al contrario”

La maternidad es el tesoro de la sociedad, el lugar donde se siguen creando a pesar de ella misma los individuos que la sostendrán en el futuro. Y por ello debería ponerse ya a trabajar para crear un espacio de preferencia para ejercerla.

Artículo tomado de IDEAL

Isabel Aler, socióloga: «El trabajo es un obstáculo para la maternidad, no al contrario»
Las «madres insumisas» confían en el saber de sus cuerpos para parir y criar, se enfrentan al sistema sanitario y asumen prioridades
INÉS GALLASTEGUI/GRANADA
Isabel Aler, socióloga: «El trabajo es un obstáculo para la maternidad, no al contrario»
SOCIÓLOGA. Isabel Aler, ayer en Granada. / JUAN ORTIZ

La profesora titular de Sociología de la Universidad de Sevilla Isabel Aler (Barcelona, 1960) pronunció ayer en el auditorio de la Caja Rural la conferencia ‘Maternidad e insumisión’, invitada por el grupo de apoyo a la lactancia materna Mamilactancia. Aler explicó qué es el movimiento de «madres insumisas», «minoritario pero altamente motivado». Se trata, señaló, de mujeres que confían en la sabiduría de sus cuerpos para «concebir, gestar, parir y criar a sus hijos»; se enfrentan a los dictámenes del sistema sanitario sobre «cómo debe ser una madre adecuada»; se organizan para compartir su experiencia con otras madres; y, ante un mercado de trabajo que considera la maternidad como «un obstáculo», deciden que lo que es un obstáculo para una maternidad consciente es el mercado de trabajo, y asumen «prioridades vitales».

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Nos presentan en sociedad

Desde el blog de Ser Mamas nos citan y nos hacen una presentación en sociedad en toda regla. Gracias !!

Las madres se mueven

Escrito por Irene Garcia el 11/11/2010

lacasadelasmamas

Ya no hay duda de que Internet y en especial los blogs y las redes sociales son una importante herramienta de comunicación. Y el tema de la maternidad no iba a ser menos. La blogosfera materna es cada vez más grande y las madres hemos pasado de ser simples consumidoras pasivas a convertirnos por nosotras mismas en generadoras y transmisoras de información y, por supuesto y como no podía ser de otra forma, de opinión.

La capacidad de las redes sociales de agrupar individuos con intereses comunes se traduce en el caso de las madres en algo bastante más complejo. Los intereses de las madres van más allá de organizar un viaje o comprar el nuevo gadget ultramoderno. Las madres (y seguro también los padres) tenemos una prioridad que no hace falta ni mencionar y hemos llegado a internet con ella muy presente ¿verdad? Las redes sociales permiten no sólo compartir, sino también debatir y sobre todo coordinarse.

La respuesta al artículo Madre o Vaca de El Mundo, traducida en montones de post por toda la blogosfera materna y plasmada en una Carta al Director que ha conseguido gracias a las redes sociales cerca de 10000 firmas (si no más a estas alturas) es sólo un ejemplo.

Por toda la red y especialmente en las redes sociales y los blogs aparecen cada día nuevas iniciativas para compartir conocimientos, experiencias y actuaciones entorno al tema de la maternidad. Agrupar la información, algo que hasta hace poco parecía casi imposible, es cada vez más fácil.

lactancia daily

Algunos ejemplos de esto son los diarios de Twitter. El Diario de lactancia, El Diario de Crianza y los últimos en unirse a la fiesta Las Blogueras y El Diario de Amor Maternal, son herramientas que permiten no sólo agrupar toda la información generada por los usuarios bajo un mismo hashtag, sino sobre todo, que la información que tú misma generas o compartes pueda llegar a mucha más gente. ¿Tienes un blog o lees varios blogs interesantes? Sólo tienes que lanzar un tweet bajo los hashtags que recogen todos estos periódicos y tu info estará a disposición de todo aquel al que le interese.

Y desde ayer y como primicia aparece ahora en la blogosfera La casa de las Mamás, un blog creado por Raquel Tasa (editora del Blog Madre Tierra y a la que he tenido la suerte de conocer gracias a Ser Mamás) y que pretende reunir los post más interesantes dentro del tema general de la maternidad: feminismo, embarazo, parto, crianza, lactancia…todo cabe en este blog. A golpe de click y todos juntos. Tal y como explica su autora en la presentación

Aqui encontrareis los mejores artículos referentes a maternidad, crianza y femineidad que circulan por la red. Todo aquello que necesitas en un solo blog. Y también un espacio de reunión en el que compartir. A falta de una sociedad en la que la urdimbre femenina surja por sí misma, los grupos de mujeres pueden ser un buen sustituto, así pues, aqui empieza un espacio dedicado a todas, madres o no, entendiendo que la maternidad y la creatividad que la rodea es una parte importante de la vida de las mujeres. Esta casa que nutrireis vosotras será nuestra pequeña gran tribu. ¡¡Bienvenidas todas!!

Las madres nos estamos moviendo y tu opinión también cuenta. No nos mires, únete.

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Nos necesitamos unas a otras

Por Ileana Medina Hernández de Tenemos Tetas

He estado releyendo la historia de lactancia prolongada que publiqué en el post anterior, y luego he descubierto la que sobre los inicios de su lactancia cuenta Cristina Pemán, en su blog Madres Rebeldes.
Mientras más conozco historias de este tipo, más me pregunto cómo es que, finalmente, muchas madres logramos amamantar en un entorno cómo este. No me curo de espanto, no dejo de asombrarme. No deja de ser un milagro que existan lactancias, largas o cortas, dadas las circunstancias.
Basta con leer la historia de Cristina, para saber por qué triunfa la industria del sucedáneo.  No es culpa de las madres, claro está. Si la realidad fuera la que describe Irene en su post, no necesitaríamos ser heroínas ni sabias, solamente necesitaríamos dejarnos llevar por la naturaleza y el instinto.
Cristina da un consejo aragonés: No reblar, no retroceder, no cejar en el empeño. Pero es que no cejar ante tamaños obstáculos, a veces puede ser sencillamente imposible.
Te encuentras con la cesárea, con la separación en el hospital, con las pezoneras, con los sacaleches, con los comentarios de todo tipo… No cejas. Sigues insistiendo. Pasa una semana, aparecen las grietas, las mastitis (¡el único especialista español en mastitis es un veterinario!)… Pasan dos semanas, vas al pediatra y te dice que tu hijo no ha subido de peso, y que hay que dar un “refuerzo”. Logras hacer oídos sordos a la recomendación del pediatra y a la de todo quisqui que te dice que no sigas… Pero tú, no reblas. Pasa el primer mes, y al fin, sientes que tu pecho ya no te duele. Estás agotada, no duermes ni dos horas seguidas, tu marido ha vuelto a trabajar y te pasas todo el día en casa sola con el niño, sin peinarte y sin vestirte, sin poder soltar al niño porque llora, sin poder ni hacerte de comer, con vecinas que te “aconsejan” que lo dejes llorar pero que no te acercan un plato de sopa… Pasan dos meses, y al fin, tu oferta de leche se regula a la demanda del niño, y ya no chorreas leche por doquier, ni necesitas discos de algodón. Empìezas a respirar.

Llega el cuarto mes, y al fin, sientes que la lactancia puede ser un placer. Que ha valido la pena llegar hasta aquí. Has aprendido a conocer a tu bebé, ya está más “durito” y ríe a carcajadas, y quizás hasta aguanta tres horas entre toma y toma. Comienzas a disfrutar de la maternidad, y entonces, tachán tachán, toca volver al trabajo. La separación por la mañana te deja una angustia en la boca del estómago que no se te quita en todo el día. Te sientes como una piltrafa.  Tienes que ir a sacarte leche al baño de la oficina. Ese puto sacaleches no va contigo. Por la noche, no vales para nada. Necesitas descansar, porque tienes que levantarte a las 7 de la mañana para irte al trabajo. Imposible. ¡Con lo fácil que es darle un biberón repleto de leche con cereales a ver “si aguanta más”!

Lactancia concluida, me rindo. No puedo más. Que no me pida nadie más, por favor. El bebé se enferma: somatiza las largas horas de separación, acusa la falta de defensas de la leche materna, no sale de una otitis para entrar en una bronquitis… tengo que faltar al trabajo, el jefe me va a echar.

O no, tengo suerte y apoyo, y descubro que es posible trabajar y seguir amamantando, que la lactancia es un placer mucho más allá del alimento, que es un modo excelente de resarcirnos por las largas horas de separación, que quiero amamantar hasta que a los dos nos dé la gana, que lo protejo de las enfermedades de guardería, que estamos disfrutando: y entonces todos los aguafiestas de turno te dicen que hasta cuándo, que si no te da vergüenza, que va a mamar hasta que vaya a la universidad, que traerá problemas en el futuro, que lo estás “malcriando”….

Algo está mal en todo esto. Sigue leyendo

Mamás solas (red de mujeres)

Publicado el 4 Noviembre 2010 por Portabebés (cargadores)

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Mamás solas

Original de Laura Gutman, articulos

Somos muchísimas las madres en el mundo que criamos solas a nuestros hijos, es decir, sin convivir con nadie más que el niño. La mayoría de nosotras no deseó en principio esta situación, y la hemos asumido frecuentemente sin saber muy bien cómo nos arreglaríamos. Puede haber acontecido que hayamos quedado embarazadas de una relación ocasional y sin embargo hayamos sentido que por algún motivo misterioso, ese ser había sido engendrado y estábamos en condiciones de albergarlo, nutrirlo y llevar adelante el embarazo y el parto. Otras veces puede haber sucedido que el embarazo haya sido planeado dentro de la pareja pero el proyecto de seguir juntos no pudo perdurar, y por lo tanto hemos asumido continuar con el embarazo a pesar de la pérdida del hombre amado, el dolor o el desamparo. En muchas otras ocasiones, quizás las más frecuentes, se produce una separación o un divorcio con hijos ya nacidos. Puede suceder que el padre abandone definitivamente a la cría, por los motivos que sean, y las madres asumamos no sólo la crianza sino también la supervivencia de los hijos en términos económicos. La mayoría de las mujeres, aún en situaciones de riesgo, de falta de dinero, de inmadurez emocional o de soledad, permanecemos con nuestros hijos.

Para que abandonemos a los niños, la desesperación, el sentirnos al borde del abismo, la soledad extrema y el miedo tienen que inundar nuestras vidas. En cambio, si tenemos un mínimo registro de nuestras capacidades nutricias, si tenemos confianza en nosotras mismas, y sobre todo, si somos receptoras de apoyo y cobijo, permaneceremos con nuestros hijos aún en condiciones muy desfavorables.

La soledad es quizás el peor panorama para criar niños. Sin embargo, más allá de todas las dificultades reales y muy concretas, ser “mamá sola” posee algunas ventajas. La principal ventaja es que sabemos que estamos solas. Y los demás también lo saben. El hecho que la soledad sea palpable y visible, nos permite pedir ayuda al entorno con relativa sencillez. Esto que parece una obviedad, no lo es cuando vivimos en pareja. A veces  el sentimiento de  soledad es inmenso estando dentro de un matrimonio, pero en esos casos no es fácil reconocerlo y mucho menos que el entorno nos registre “solas” y necesitadas de recibir compañía y sostén.

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