AMOR/INSTINTO

de Leslie Power Labbe, el Martes, 28 de diciembre de 2010 a las 15:46

“Yo amo a mi hij@” es una frase común, que es verdad, es real, es parte de nuestro discurso habitual y sólo en pocos casos vemos a padres y/o madres que no aman a sus hij@s, situación muy triste y que claramente tiene consecuencias en el vínculo y en la salud de ese niñ@.

Nos gustaría detenernos a reflexionar acerca de cómo estamos AMANDO A NUESTROS HIJ@S. Si entendemos que el amor es un sentimiento, que simplemente se siente, (me dan ganas de abrazarte, amamantarte, de quererte,  darte besos, cuidarte, educarte, etc.) entonces, dejaremos de lado las explicaciones biofisiológicas del fenómeno del amor para quedarnos con que el amor que sentimos por nuestros hij@s es instintivo, es decir, instintivamente nos nace amar a nuestras crías, ya que como bien está demostrado, la mujer nace dotada genéticamente para ofrecer cuidados (cuidados que incluyen lactancia) y amor . Por lo tanto, estamos biológicamente listas para ofrecer el mejor amparo posible a nuestros niñ@s. Amamos porque amamos no porque es bueno y por lo tanto “debo”.

Los recién nacidos, vienen de una situación de absoluto confort dentro del útero. Satisfacción total que incluye la mejor reserva natural: temperatura perfecta, alimentación constante las 24 horas, ruidos amortiguados, movimientos placenteros. Cuando nacemos, ese continuo se interrumpe y el cuerpo del bebé entra en un estado de stress que hace erigir el llanto, llanto que comunica el reclamo urgente de volver al estado anterior de satisfacción. ¿Quién puede otorgar esa calma? La madre, quien entrega cuerpo, palabras, respiración, calor, pechos con calostro y leche. Luego el bebé se calma. Todo este funcionamiento es perfecto, gracias al amor que sentimos por nuestro hij@, que ha permitido que despleguemos nuestra capacidad de cuidado, re estableciendo el equilibrio perdido. Hasta aquí, puro instinto-amor.

El problema surge cuando el discurso del “otro” o el de la cultura, entra a interrumpir o a “cortar” el instinto.

“Acostumbre a su bebé a tomar pecho cada 4 horas; “que pena sus pezones son cortos, no podrá dar de mamar”; “uuu qué blanquita, usted, le va a doler”;  “yo no tuve leche, se me cortó”; “no lo tenga mucho en brazos que se puede malcriar”; “póngale de inmediato el chupete o será esclava del llanto”; “sácalo rápido de tu pieza porque o si no, lo tendrás pegado toda la vida”, “déjalo llorar así tolera mejor la frustración”… suma y sigue…

Todo iba bien hasta que aceptamos el discurso del otr@, que entra, como dijimos antes, a cortar el encuentro amoroso, “a cortar la leche”, a cortar el instinto…el amor

Mientras tanto tenemos a una guagüita inmadura necesitando:

Continuidad en el contacto con el cuerpo de la madre que es lo único que l@ satisface. Por lo tanto, si sientes ganas, de calmar el llanto de su guagua tómela en brazos, dele besos, ofrézcale su pecho, que además de nutrientes, da cariño.

No existen patologías mamarias para interrumpir la lactancia, todas las heridas, grietas, mastitis, etc. tienen solución, si su deseo es amamantar, siga esa fuerza y pida ayuda. Si quiere dormir y descansar, duerma con su guagua, porque además ella o él necesitan constatar que usted está a su lado para protegerlo y alimentarlo.

¿Se va a mal acostumbrar o a mal criar? NO. ¿Desde cuándo que el amor y la tendencia a calmar a nuestros hijos es dañina para la salud? Siga su instinto siga su amor.

Leslie Power

Francisca Montedonico

Psicólogas Clínicas

www.espaciocrianza.cl

Diciembre 2010.

Una respuesta a “AMOR/INSTINTO

  1. Mejor dicho, imposible!!!

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