Los consejos no deseados

Cuando estás embarazada empiezas a verlo, pero no te molesta, no te paras en ellos, pero cuando nace tu bebé te das cuenta que aquello no había hecho más que empezar, la avalancha de comentarios cuando eres madre es algo que puede sacarte de tus casillas, Criando Amando nos regala este maravilloso texto, para “controlar” la situación.

Los consejos no deseados- Elizabeth Pantley

“¡Ayuda! ¡Me estoy frustrando tanto con la lista de consejos que recibo de mi suegra y mi hermano! No importa lo que haga, lo hago siempre mal. Los quiero mucho a los dos, ¿pero cómo puedo parar estos consejos que no deseo?”

Puedes responder a consejos no deseados de varias formas:

-Escucha primero. Es natural estar a la defensiva si te sientes juzgada; pero normalmente no estás siendo criticada. De hecho, la otra persona habitualmente está compartiendo contigo lo que siente que es importante para ella. Intenta escucharla, puedes aprender algo interesante.

-Ignora. Si sabes que no hay manera de convencer a la otra persona para que cambie de parecer, simplemente sonríe, asiente y responde con frases sin compromiso, como “Interesante”. Luego, sigue tus propias ideas, a tu manera.

-Asiente. Puedes encontrar una parte del consejo que sea de tu aprobación. Si es el caso, comunícale que estás completamente de acuerdo con ese tema. Elige tus discusiones Si tu suegra insiste en que el bebé lleve un gorrito para pasear por el parque, ponle uno. No le causará ningún mal a largo plazo, y calmará a tu suegra. Sin embargo, no cedas en otras cuestiones que sí son importantes para ti, o para la salud o bienestar de tu hijo.

-Deja las cosas claras. Si tu hermano te presiona para que dejes llorar al bebé hasta que se duerma, algo que tú nunca harías, no te quejes delante de él de que tienes que levantarte varias veces por la noche. Si él saca el tema, la distracción es tu mejor arma, como “¿te apetece un café?”

-Edúcate a ti misma. El conocimiento es el poder; protégete a ti misma y a tu familia leyendo acerca de opciones de crianza. Confía siempre en que estás haciendo lo mejor para tu bebé.

-Educa a la otra persona. Si tu “maestro” te está dando información que sabes que está desfasada o es errónea, comparte lo que has aprendido sobre el tema. Puedes conseguir que la otra persona abra su mente. Menciona el libro, estudio o artículo que has leído.

-Menciona un médico. Mucha gente sólo acepta un punto de vista si un profesional lo ha validado. Si tu propio pediatra está de acuerdo con tu posición, di “mi doctor me dijo que esperara hasta que ella tenga seis meses antes de darle papillas”. Si tu propio pediatra no está de acuerdo con la idea, refiérete a otro médico, tal vez el autor de un libro sobre cuidado de bebés.

-Usa términos vagos. Puedes evitar la confrontación con una respuesta elusiva. Por ejemplo, si tu hermana te pregunta si ya habéis empezado a retirarle el pañal (pero estáis todavía muy lejos de incluso empezar), puedes contestar “estamos en ello”.

-¡Pide ayuda! Tu “consejero” es probablemente un experto en algunos temas con los que puedes estar de acuerdo. Búscalos e invítale a que te guíe. Se sentirá muy feliz por ayudarte y tú estarás contenta por haber encontrado una manera de no enfrentarte con él sobre aquellos temas en que, definitivamente, no estás de acuerdo.

-Memoriza una respuesta estándar. Este es un comentario que se puede usar como respuesta a casi cualquier consejo: “Esta puede no ser la mejor manera para ti, pero sí es la mejor manera para mí.”

-Se honesta. Intenta ser honesta con tus sentimientos. Busca un momento tranquilo, libre de distracciones, y elige tus palabras cuidadosamente, como “Sé cuanto quieres a Daniel, y estoy muy contenta de que pases tanto tiempo con él. Sé que crees que me ayudas cuando me das un consejo sobre esto, pero estoy a gusto con mi propia decisión y realmente me gustaría mucho que lo entendieras.”

-Busca un intermediario. Si la situación está haciendo que la relación con el consultor sea insostenible, puede ser necesario preguntar a otra persona para que medie en la situación.

-Busca otros amigos con ideas similares. Únete a un grupo de soporte o a un foro de Internet con personas que compartan tu filosofía de crianza. Hablar con otros que están también criando a sus hijos de una manera parecida a la tuya te puede dar la fortaleza que necesitas para enfrentarte a personas que no comparten tus puntos de vista.

Este artículo es un extracto del libro Gentle Baby Care de Elizabeth Pantley. (McGraw-Hill, 2003) De la misma manera que tu bebé es una parte importante de tu vida, él es también importante para los demás. Estas personas que aman a tu bebé tienen un vínculo contigo y con el bebé de una manera tan especial que invita a dar consejos. Sabiéndolo, tienes un motivo para manejar esta interferencia amablemente, de modo que los sentimientos de los demás no se vean afectados. Independientemente del consejo, es tu bebé, y al final, le educarás de la manera que tú consideres mejor. Así que, normalmente, no vale la pena empezar una discusión por sus comentarios con una persona que te quiere bien.

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