Los limites y la complacencia

Texto tomado del blog de la genial y controvertida Casilda Rodrigañez

Bajo este epígrafe se recogen dos reflexiones; una, suscitada en torno a mi afirmación de que ni mi madre ni mi padre me dieron jamás una orden ni me obligaron a hacer cosa alguna; la otra es una respuesta a un comentario crítico recibido a mi escrito “Poner límites o informar de los límites – el amor después de la etapa primal”, que está también colgado en este site.
La cuestión de si hay que practicar la autoridad o la complacencia con l@s niñ@s, es ciertamente una cuestión que se dirime en la frontera misma del magma dogmático que sustenta la dominación.

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